
Acaso queda algo por decir?
Leo y releo opiniones de toda clase y color, sí: de esas de derecha, de esas de izquierda y también de esas que dicen ser lo que en realidad jamás fueron, ni son, ni serán.
Por estos días parece que es fundamental parecer lo que no se es en nuestro bendito país. Parecer lo es todo.
Y en ese afán de parecer son pocos los que se atreven a "ser". Ya casi no me importa ver cómo votan nuestros senadores, me pierdo en el deleite de saber por qué lo hacen. Busco infructuosamente uno de los bienes más escasos de la política argentina del 2008: La integridad de ser lo que se es y animarse a mostrarlo.
En ese afán por buscar la identidad de cada quién, oculta tras trajes de grandes marcas, corbatas de seda o remeras cheguevaristas; me sonrío cuando veo a un gringo curtido y paquete como el Lole. Me sonrío de costado porque reconozco en él a tantos otros. Gringos que se hicieron de abajo y SI: les fué bien. Nuevo pecado capital argentino, por estos días en los que es vergonzante ser exitoso a costa del trabajo.
Me sonrío viendo esa cadencia norteña, mal tildada de apatía por el simple desconocimiento del temple y el carácter de los habitantes de las distintas zonas de nuestra enorme Argentina. Tildado de tibio por gente que desconoce a tantos otros como él.

Me sonrío decía por ese orgullo simplote del Lole de mostrarse como es, de "ser" ni más ni menos que lo que es.
Puede gustar, puede no gustar, pero entre tanto gato que quiere pasar por liebre Reutemann es un espejo de si mismo.
Parece que no está bien visto ser exitoso a costa del trabajo y no es para menos si los paradigmas de éxito son frotar el tujes contra un caño!
Pues llaménme golpista, oligarca, imperialista o como gusten, pero a mi me sigue deleitando verlo al Lole mirando con ese gesto cansino, orgulloso de ser ni más ni menos que lo que simplemente es. Presentando acaso una de las pocas alternativas a la terquedad de medir el largo de la pitulina del matrimonio presidencial.
Humilde, silencioso, sin grandilocuencias mediáticas ni show alpedístico, el gringo presentó un verdadero proyecto de ley.
