El momento tan ansiado en que nuestros pequeños párvulos acudan presurosos y ávidos de aprender, ha llegado. Hablando en criollo: Al fin terminaron las vacaciones!
Con el comienzo de las clases me enfrentaré a las frases de todos los años de mi pequeña bestia escolarizada:
- ¿Mami por qué tengo que estudiar inglés, si yo quiero aprender chino?
- ¿No quiero irrrrr al cole, quiero dormir.
- Uno de estos días le voy a poner una bomba a toooodos los colegios.
- ¿Por qué no puedo jugar a la play en la semana?
- Es temprano, ¿hoy me puedo quedar hasta más tarde?
- Maaaaa ¿me hacés las oraciones?
- Por qué no puedo hacer las cuentas con la calculadora si es mucho más fácil.
- Y si en lugar del diccionario buscamos en google?
- Yo quiero buscar huesos de dinosaurios, ¿para qué estudio lengua?
- ¿Y si soy basquetbolista tengo que seguir estudiando?
- ¿Maicul Chordan estudiaba?

Pero como yo soy una madre que tiene una fluída comunicación con su hijo, repetiré las mismas respuestas de todos los años:
- Porque no hay Chino en el cole, terminala!
- Querés dormir, esta noche te acostás a las siete de la tarde y santo remedio.
- Para saber armar una bomba vas a tener que estudiar un montón de química y para ese entonces ya no vas a ir al colegio...
- Porque esto no es una democracia y YO digo que play en la semana NO.
- Niet
- Si mi vida, cuando vos aprendas a cebarme mate yo te hago las oraciones.
- No se por qué no, pero no.
- Primero tenés que saber usar el diccionario. No se bien por qué, pero tiene una explicación pedagógica re re profunda.
- Porque después te van a hacer notas de la Nathional Geographic o del Discovery y me vas a hacer quedar como el traste sino hablás bien y con propiedad!
- Si jugás al basquet tenés que conseguir una beca para una universidad americana y hacer lo mismo que ahora: hacer como que estudiás.
- No, pero lo disimulaba muy bien.