sábado, 7 de marzo de 2009

La pena de muerte

Como para no terminar de sorprendernos por el nivel de la agenda de los medios de nuestro bendito país, me desayuné por estos días que nadie escapa a opinar acerca de los dichos de nuestra diva televisiva. Si la misma, la rubia de los dinosaurios vivos.

Parece que a Su le mataron a un muy querido amigo y con una delicadeza digna de un mohicano en una cena de Buckingham dijo que hay que matarlos a todos. A los ladrones no a sus muy queridos amigos.
Vi con asombro, como medio gabinete nacional salió al cruce de la blonda conductora. Los mismos miembros del gabinete que esconden sus caras y sellan sus bocas cuando de temas que hagan a las soluciones de problemas nacionales se trata.

Que si estás a favor de la pena de muerte o no, que si es solución a algo o no, que la constitución y que la santa pelotudez cotidiana.

Estás tranquila con tu nene en tu casa y de golpe te encontrás con un chucky que le pone a tu hijo un caño helado y gris en la sien. Ves su pelito, el mismo que acariciás los viernes a la noche cuando mirás un dvd en la cama con él, aplastado por ese fierro frío.
El tiempo parece deterse, mirás a tu hijo a los ojos y le pedís que se quede quieto mientras con los ojos le transmitís toda la seguridad que no tenés. Tu visión periférica se amplía buscando "algo". Buscás cualquier arma potencial y ves el sable sanmartiniano que tenés de adorno sobre un mueble. Espérás: "llevate todo, pero no lo lastimes".
El tiempo no quiere volver a discurrir.
Mirás a tu nene, mirás a chucky.
Te desesperás repitiendo un mantra silencioso: "dame una chance".
Pedís un descuido, un segundo para caerle a chucky encima y desgarrarlo como una leona a un ñu.
Tu nene aguanta y unas lágrimas silenciosas le humedecen las mejillas.
Esperás, mirás a chucky y memorizás cada detalle, le ves el tatuaje del cuello. Odiás, pero odiás en serio por primera vez en tu vida.
En ese momento no pensás en el alma atribulada de chucky y en qué duras circunstancias lo llevaron a eso. Lo único que podés ver en ese tunel negro en que se convirtió tu visión, es la cara de tu nene con el revólver apoyado en la sien.
Te importa un carajo qué llevo a ese joven a meterse así en tu casa y a pedirte todo.
En ese preciso momento te redescubrís y sabés de lo que sos capaz.
Un mínimo descuido y le vas a saltar encima dispuesta a arrancarle los ojos con tus propias manos.

No, no pensaste en la falta de oportunidades de chucky. ¿Viste? Sos una gorila.
Resulta que en ese momento en que te arrinconan y te desgarran el alma: querés que los maten a todos.
En ese punto en que la vida de tu hijo pende de la mano de un adicto desbordado, te importan tres carajos las oportunidades de chucky y no estás dispuesta a darle otra oportunidad.

Pero claro, yo soy una burguesa reaccionaria que no entendió el mensaje de vida de todo esto y debo estar dispuesta a sacrificar la vida de mi hijo a ver si eso hace que chucky reaccione y deje ese camino de adicción y delito.

Y resulta que ahora soy partidaria de la pena de muerte, yo que me descompongo hasta cuando maltratan a un perro en la calle me convierto en una golpista que desconoce la constitución y el Pacto de San José de Costa Rica.
Porque no son los políticos que malgastan tiempo y dinero en contestarle a Susana los que tienen que darle respuesta a los miles de chuckys de la Argentina, ellos están para explicarme a mi que no es pa´ tanto que el nene tenga un fierro en su cabeza y para contestarle a "Su".

Pero de la discusión de fondo, de la pelea en el frente de batalla al Paco que destruye generaciones, de la lucha contra los narcos que están copando la parada y de darle una solución a la sobreabundancia de armas ilegales, de eso: NADA.

Porque en eso hay miles de especialistas: ministros de la nada, secretarios del far niente estatal, subsecretarios del alpedismo crónico, legisladores calientabutacas con fiaca hasta para alzar la mano o pulsar el botón.
Porque parece que el centro de la escena es la rubia medio hueca pidiendo que los maten a todos cegada por el dolor de la muerte. Y a saltarle al cuello, que nos tiene podridos con su diatriba anti K de un tiempo a esta parte, justo ella tan menemista y noventosa.

Y me despierto de noche con la carita del nene mirándome asustado y me acuerdo de la cara de chucky y aunque haya pasado un tiempo y hayamos salido ilesos, sigo queriendo ajusticiarlo con mis propias manos.

10 comentarios:

Camilo Canegatto. dijo...

Gracias.


La claridad de tu mensaje conmovería hasta las piedras.


Gracias por tomarte el tiempo de plasmar cada palabra, de interpretar cada sentimiento.
De atrapar por las alas al sentido común.

Pienso, siento y creo igual que vos.



Gracias de nuevo.

Calavera dijo...

Lo que a mí me asombra (y eso que he andado saltando paredones, eh) es que el debate se dispare con los dichos de una mina tan superficial (porque idiota no es) como Susana Giménez. Me asombra que nadie haya ignorado lo que dijo.

Tu enojo, Pizcui querida, es tan cierto como compartido. En un mundo ideal, ese enojo nos debería mover a tener cagando a los legisladores, a los funcionarios de gobierno y alos candidatos, para que dejen de promover la fábrica de Chuckys.

Pero adhiero: los cachorros no se tocan; yo también les saltaría al cuello. Pero yo. No le pediría al estado que los mate. Me parece que son cosas distintas.

Le dejo un beso enorme.

piscuiza dijo...

Falangista gracias por sus elogios, digo grqacias porque simplemente expresé sentimientos.
Calavera lo entiendo, por eso me pareció raro que todo el mundo salte al cuello de una blonda suerflua que sólo estaba dolida por una pérdida.
Es como criticarme cuando me martillo un dedo y puteo, qué esperan que diga córcholis cómo ha dolido esto?
Pero está claro que no soy partidaria de andar martillando cabezas por la calle, la ropa me quedaría a la miseria de sangre!
Saludos

Gabriela dijo...

Me acordè de mi amiga Sandy... de la universidad.

Ella tenìa una visiòn muy progre de los chorros hasta que la arrastraron media cuadra en una moto por afanarle el reloj.

En cuanto se pudo reponer del arrastròn se parò y totalmente enajenada gritó: MATELONNNNNNNNNNNNNNNN a ese hjijo de remil putas que casi me mata!!! CHORRO DEL ORTOOOOOOOO!! y una serie de etc irreproducibles.

En un paìs donde los presos somos los que estamos en casa encerrados bajo 7 cerrojos, con rejas en las puertas, sin poder siquiera ventilar la cocina después de hacer un bife, donde tenes que polarizar el auto porque te afanan en los semaforos, donde matan a taxistas por 5 mangos, donde la ley de la calle es a punta de lanza, donde les afanan a los jubilados cuando salen de cobrar del banco, donde te tiran atado a una pileta para que te mueras ahogado y encima se llenan la boca diciendo ahh. pero lo matò el chongo porque no le quiso pagar - como si ser gay y que te guste que te den morcilla fuese un delito -

Susana no es tarada, al contrario... es mucho mas astuta que cualquiera de nosotros. No Olviden que saliò de la NADA y hace como 15 años que es una persona exitosa en lo suyo. TAl vez serà poco instruìda, pero de estùpida no tiene un sólo pelo y fue terriblemente viceral y certera con lo que dijo. Encendiò una polèmica que muchos argentinos venimos reclamando desde hace bastante: que los chorros no sean tan impunes, que la justicia no sea haga la pelotuda y que la seguridad sea algo cierto y tangible en esta sociedad.

Creo que la pena de muerte no soluciona nada pero al menos limpia de a poco el terreno de algunos cuantos hijos de remil putas mal paridos que no tendrìan que pulular tan impunemente por la ciudad, sonriendo de costado y oteando a su próxima vìctima a media cuadra de la seccional.

beso!

Almafuerte dijo...

No es tan difícil la solución a ésto, es simplemente volver a ser lo que alguna vez fuimos, una sociedad que defiende al ciudadano de a pie y castiga al que le causa daño. Nada del otro mundo.

Las circunstancias ya están, es cuestión de pensar cómo volver a hacerlo.

A veces veo fotos o películas de mi infancia y no puedo creer que la calle era nuestra, que los frentes de las casas tenían apenas un murete bajo y un jardín, que las bicicletas quedaban tiradas, que el linyera del barrio era uno solo, que en verano volvíamos a la hora de la cena luego de girar de casa en casa sin necesidad de monitoreo telefónico ni custodia, etc.

Victor dijo...

Buen post. En 100Volando se armo una trifulca interesante sobre la pena de muerte en estos días.

Saludos

piscuiza dijo...

Grabielita: Es muy cierto eso de Susana, no es tarada. Es muchas cosas que una no sería, pero no tarada.
Yo repito que no soy partidaria de la pena de muerte, siempre y cuando no me acorralen. Del mismo modo siempre le digo a amigos y parientes, no te resistas, dales todo y que se vayan. Pero las veces que me intentaron robar me dio tal indiganción que me resistí y terminé indefectiblemente de traste en el piso, con una mezcla de furia y bochorno difícil de explicar.

Alma: cuando yo empecé a salir a bailar de noche mis padres no me daban la llave de casa, así que yo dejaba la ventana de mi cuarto abierta antes de salir y cuando volvía de esas noches inolvidables de "Aquelarre", entraba por allí y me acostaba sin dejar rastros de la hora a la que llegaba. Se imagina dejar las ventanas de su casa abiertas?

Víctor: No lo vi, pero veré si me doy una vueltita por allí. Gracias por el dato.

Saludos

Susana Peiró dijo...

Piscuizaaaa! Te encontré!!!

Hace varios años atrás, cuando mi hijo tenía ocho años,salió a pedir sus deberes a un compañero que vivía a dos cuadras, dentro de un barrio residencial.
Un loquito, no mucho más grande, le puso una navaja en el cuello para robar un reloj que no valía más de 30 dólares.

A partir de allí, algunas pensamientos cambiaron en mi perspectiva, sobre todo porque le hizo daño.

Soy mami, Vos entendés.

Mis disculpas por partir temprano del café. Soy una señora mayor...
(Pero lamenté no quedarme para los chismes)

Besotazos Bonita! Ojalá estés muy biennnnn!!!

PD: Ahora que te encontré, me echarás con la fuerza pública de tu blog!

piscuiza dijo...

Susana: Antes que nada bienvenida.
Paso a relatarle la seguidilla de temas luego de su partida.
Antropología del pueblo peruano (por Pato).
Tendón de Aquiles, lesiones y su posterior tratamiento (por Gabriela).
Matemos a la moza (por mi).
La falta de sol en Perú y cómo afecta al ser humano (por Pato).
El conflicto campo-gobierno (por Gabriela).
Matemos a la moza de una vez! (por mi).
Luego de eso nos retiramos graciosamente sin dejarle propina a la moza.
Saludos

Gabriela dijo...

Piscui, te falta agregar un par de temitas al orden del día:
- De como el altiplano te relaja la neurona.
- De como comprar calzones con puntillas sin que el guardaespaldas te espíe en el probador.

Chorros: yo terminè llorando como loca. Siempre dije que habia que salir corriendo, hacerse la boluda o cagarlos a bollos... pero no.. la estùpida (que vengo a ser yo) se abatatò, entregò los anillos y se puso a llorar como una nena boba con hipo y todo.